PEJERREY DE CALIDAD EN LAGUNA DE LOS PADRES

El último relevamiento de embarcado entregó una jornada de gran nivel, con pejerreyes muy robustos y mayoría de ejemplares de excelente porte. Una pesca que exigió paciencia y mucha fineza ante un pescado que se muestra errático, justo en la antesala de la veda.

El último fin de semana antes del comienzo de la veda del pejerrey en la provincia de Buenos Aires, que se extenderá desde este martes 1 de septiembre hasta el próximo 1 de diciembre, inclusive, tuvo como escenario a la Laguna de Los Padres, donde se registró una interesante jornada de pesca embarcada, partiendo desde el CRECIM (Complejo Recreativo de Empleados de Comercio “Islas Malvinas”).

La laguna se presenta actualmente con un muy buen nivel de agua, aunque con algunos sectores algo sucios. En general la pesca fue muy buena, en especial por la calidad de los ejemplares, todos por encima de la medida mínima y con algunos pejerreyes realmente destacados por su porte y robustez. Aunque la actividad no fue explosiva, la cuota se cumplió de manera sostenida a lo largo del día.

El principal escollo no estuvo en encontrarlos, sino en lograr que coman con voracidad. El pescado se mostró sumamente errático, con incontables piques errados, pese a que se utilizaron equipos ultralivianos y aparejos de boyas, sin plomadas. La luna llena también pareció tener su influencia: el pescado se mostró algo aletargado y con menor reacción, por lo que hubo que buscarle la vuelta para concretar las capturas.

En tan sentido, el uso de anzuelos grandes (número 1) resultó importante para seleccionar mejor el tamaño y evitar la presencia del pejerrey chico. En el aspecto técnico, las mejores respuestas se dieron con línea chiripá de 3 anzuelos de diferentes medidas, aunque también funcionó la tradicional de dos boyas y la X15, que permitieron regular la altura, en profundidades que oscilaron entre 1,50 y 2 metros.

El sector que mejor rindió es el ubicado entre los palos 1000 y 1500 de la pista de remo, recostados hacia la margen de las barrancas que están debajo del Museo “José Hernández”. La carnada, sin misterio: mojarra. El pejerrey hizo pasadas y no estaba acardumado, por lo que la paciencia resultó fundamental. Desplazar el bote algunos metros dentro de la zona, resultó efectivo para reactivar cuando desaparecía el pique.

Más allá de los buenos resultados, otros botes que trabajaron en sectores diferentes no consiguieron los mismos resultados. Aunque se registró una interesante pesca en la zona del “chiquero”, pescando prácticamente sobre los juncos. Desde la costa, en tanto, la actividad se mostró mucho más cortada. Como dato llamativo, vale remarcar que hubo una enorme actividad de dientudos, con ejemplares de un tamaño realmente sorprendente.

La revisión final de los ejemplares aportó otro dato interesante: alrededor del 80% eran hembras, con huevas ya muy próximas al momento del desove. Si bien no presentaban una cantidad extraordinaria, en la mayoría ya estaban maduras para esta época del año, por lo que el comienzo de la veda aparece plenamente justificado por el calendario biológico de la especie.

Por disposición de la Dirección Provincial de Pesca, dependiente del Ministerio de Desarrollo Agrario, la veda del pejerrey se extenderá desde las 00 horas del 1 de septiembre hasta las 00 horas del 1 de diciembre, en todos los ambientes de aguas interiores de la provincia de Buenos Aires. Durante ese período, se permitirá únicamente la práctica de la pesca deportiva y recreativa los días sábado, domingo y feriados, con cuota reducida.

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