17 de mayo de 2021
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SARGOS DE LA MAR DEL PLATA DEL SUR

La especie que gana cada vez más adeptos en nuestras costas viene haciendo su aparición en los pedregales de playas del sur, en algunos casos en cantidad y en otros con portes asombrosos. Este fin de semana las playas de San Patricio fueron el epicentro de una pesca rendidora de sargos, sobre todo por el tamaño. Entremedio aparecieron mezcladas unas pocas corvinas rubias y alguna que otra burriqueta muy pequeña, aunque en líneas generales la pesca de variada fue más bien escueta.

Siempre se dijo que el pez va a la piedra a comer. Y si a eso se le suma el viento noreste que viene soplando constantemente, todo el corredor de playas del sur, desde el Faro hacia Miramar, es uno de los sectores más buscados por los pescadores. Es que, a las tradicionales corvinas rubias de la zona, siempre aparece la oportunidad (sobre todo en esta época) de dar con los famosos sargos. Una especie que tiene cada vez más fanátcos a lo largo del tiempo por la tremenda pelea que ofrecen y porque son un verdadero manjar en la cuestión gastronómica.

Pero en plena temporada de verano, hay que encontrar un lugar donde la pesca esté permitida, ya sea porque los guardavidas lo permiten en un sector o porque la geografía así lo disponga. Este fin de semana las playas del Barrio San Patricio no sólo permitieron practicarla, sino que además ofreció trofeos muy interesantes, aunque por momentos las condiciones no fueran las ideales.

Se realizaron varios lances, utilizando fusibles, para encontrar algún pedregal que pudiera dar la nota. Finalmente, un aparejo de tres brazoladas con anzuelo 2 de pejerrey y una boya elevadora grande fue el que dio en la tecla. En horas de la bajante, el sargo hizo su aparición de manera efusiva, bien a su estilo, donde prácticamente picó uno atrás de otro. Arranques furiosos de cañas y un combate sensacional. El camarón preparado fue la carnada predilecta. Aunque había un poco de algas en suspensión, poco pareció importarle: calcular el tiro para que el plomo cayera en el lugar exacto era pieza segura.

Llegada la mínima la pesca se cortó. En las primeras horas de la creciente aparecieron perdidas una o dos capturas más y eso fue todo: el viento se intensificó, el mar se complicó y aunque estaba pescable, ya no fue lo mismo. A la mañana temprano habían aparecido algunas corvinas rubias medianas, y a lo largo del día también salieron burriquetas muy chicas, que rápidamente fueron devueltas al mar.

Sin ser una pesca popular, la del sargo se erige como una de las buenas opciones, si se tiene en cuenta que a la hora de la cocina su carne es muy sabrosa. Encontrar buenos pedregales y buscar sectores donde se pueda pescar, como por ejemplo en defensas de piedra, y playas muy pequeñas en algún acantilado escondido, poder ser la llave para poder dar con este pez altamente potente, de gran pelea y pique bien eléctrico.